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El debate por el cierre del vertedero municipal de San Carlos de Bariloche alcanzó esta semana un punto de ebullición. Tras una tensa jornada en el Concejo Deliberante, marcada por la presencia de vecinos autoconvocados y fuertes cruces políticos, el oficialismo logró que el proyecto de licitación para la gestión de residuos avance a sesión plenaria.

Para profundizar en los alcances de la propuesta, Martín Domínguez, asesor clave del intendente Walter Cortés, visitó el programa "Ideas Circulares". En diálogo con Lucas Zeni, Domínguez ofreció una radiografía cruda de la situación: Bariloche no tiene —por ahora— un lugar a donde trasladar la basura, carece de fondos para tecnologías de vanguardia europea y enfrenta una orden judicial de cierre que no admite más dilaciones.

Lucas Zeni: Se trató en una jornada extensa en el Concejo Deliberate, con posturas encontradas y vecinos reclamando. ¿Qué sensación le quedó de este primer acercamiento formal al tratamiento del pliego?

Martín Domínguez: Tengo sentimientos encontrados. Fui con orgullo, acompañado por un especialista técnico, a contarle a los concejales cómo el Intendente pretende abordar esta problemática. Pero me encontré con mucho desconocimiento; gente que parece no haber leído el pliego y vecinos que reclaman con una pancarta "cierren el vertedero". Todos queremos que se cierre ya, pero no es sencillo. Ponerle fecha al cierre no es una decisión política caprichosa, depende de estudios de suelo y medio ambiente que demoran años. Alguien tiene que marcar el punto de partida y este gobierno lo hizo. Estimamos que la remediación total del desastre ambiental llevará unos diez años.

LZ: Una de las críticas más fuertes de los vecinos y de algunos concejales es que el proyecto solo propone "más de lo mismo": seguir enterrando basura. ¿En qué se diferencia técnicamente un relleno sanitario de lo que hoy padece Bariloche?

MD: Es un cambio de paradigma radical. Hoy tenemos un vertedero a cielo abierto donde todo va al mismo lugar, se entierra sin gestión y eso produce los gases e incendios que todos conocemos. El relleno sanitario es una obra de ingeniería similar al cinturón ecológico de Buenos Aires (CEAMSE). Implica compactación, procesos de reciclado y separación. A partir de que este sistema se ponga en marcha, vamos a evitar los incendios y el derrame de líquidos lixiviados que contaminan las napas. No es "enterrar por enterrar"; es gestionar el residuo para que deje de ser un foco de contaminación activa mientras, en paralelo, saneamos el manto viejo.

LZ: Escuchamos el testimonio de una vecina que mencionaba que el proyecto contempla una inversión de 45 millones de dólares para abrir celdas nuevas en la ladera del cerro, afectando la salud de barrios como Valle Azul o Pilar. ¿Qué le responde a ese temor? 

MD: Primero, una corrección técnica: el predio no pertenece a la ladera del cerro, es una morena glaciaria de donde se extrajeron áridos. Sobre la salud, la vecina tiene razón en su dolor: hace 40 años que nadie hace nada. Pero nosotros estamos sentados en la mesa buscando la solución que podemos pagar. Existen tecnologías de inteligencia artificial que clasifican basura con error cero en Europa, pero Bariloche no puede costear eso hoy. El relleno sanitario es la mejor opción dentro de nuestro presupuesto municipal. No vamos a abrir una celda para hacer lo mismo; vamos a abrirla para que no se prenda nunca más fuego.

LZ: Usted mencionó que Bariloche recibe basura de Dina Huapi, del Aeropuerto y de Parques Nacionales. ¿Quién paga ese costo y cómo se proyecta esa convivencia en el nuevo pliego?

MD: Actualmente lo paga el vecino de Bariloche. Con el Aeropuerto ya hemos hecho un convenio tras un litigio judicial, y estamos en diálogo con Dina Huapi y Parques. Bariloche duplica su generación de residuos en temporada alta por el turismo; es un sistema complejo que no pertenece solo al ejido, sino que tiene carácter regional. El pliego prevé etapas: la primera es sanear el manto actual y la segunda es la obra civil para las nuevas celdas de relleno.

LZ: El proyecto ahora pasa a sesión plenaria. ¿Cuál es el mensaje para aquellos sectores que piden directamente el traslado fuera de la ciudad?

MD: Que el camino para irnos ya empezó. El Gobernador y el Intendente han recorrido cinco o seis opciones de tierras, pero ninguna está firme aún. Nadie quiere la basura del vecino. Mientras encontramos el lugar definitivo, no podemos seguir esperando de brazos cruzados. Tenemos una orden judicial que acatar. Mi propuesta a los concejales y vecinos fue clara: traigan una idea superadora que podamos pagar y la escucharemos. Hasta ahora, solo hemos recibido chicanas y negativas. Nosotros elegimos gestionar, aunque nos lleve diez años resolverlo definitivamente.

LZ: En la mesa de trabajo se mencionaron soluciones tecnológicas de avanzada que finalmente fueron descartadas por su alto costo. ¿Qué opciones reales hay hoy para el traslado definitivo fuera de la ciudad?

MD: Es importante ser honestos con el vecino: hoy tenemos cinco opciones sobre la mesa para un vertedero regional, pero ninguna es viable por ahora. Hay un trabajo permanente entre el municipio y la provincia para encontrar esa solución de fondo, pero mientras tanto, vamos a insistir con este camino del relleno sanitario porque entendemos que, desde el día uno de su aprobación, el cambio será visible. No podemos quedarnos de brazos cruzados esperando el sitio ideal mientras el actual colapsa.

LZ: Se habló de una operación que estuvo a punto de concretarse en la zona de Comallo y que finalmente se frustró. ¿Qué sucedió allí?

MD: Así es. Logísticamente era un desafío enorme porque Comallo está a 100 kilómetros. Se evaluó trasladar la basura en tren y luego en camiones; el factor climático y los costos operativos lo hacían oneroso, pero era una opción válida. Finalmente, el dueño de la tierra desistió de la venta. Es una problemática compleja: hoy es muy difícil plantear la mudanza de un vertedero en las condiciones de descontrol en las que está el nuestro. Creo que será más fácil encontrar un nuevo sitio de disposición final una vez que demostremos que tenemos un sistema de gestión serio y saneado para trasladar.

Un llamado a la madurez política

El pliego se votó y avanzó en la comisión de Gobierno y Legales.

LZ: Escuchando el reclamo de los vecinos y la urgencia por la salud pública, queda una sensación de estancamiento. ¿Qué espera del debate que sigue ahora en el plenario del Concejo?

MD: Espero, sinceramente, que cambien algunas actitudes. Ayer vi posturas que rozan lo infantil. Quienes estamos en política entendemos las lógicas partidarias, pero hay momentos donde hay que salir de ese lugar. Los concejales tienen el poder de decidir sobre el futuro de la gente que camina la ciudad y sufre este problema todos los días.

Hago un llamado a la reflexión para dejar de lado los egoísmos personales y las especulaciones electorales. No se puede abordar un tema de salud pública con chicanas o audios de campaña. Nosotros no generamos este problema que lleva 50 años, pero asumimos la responsabilidad de resolverlo. Queremos mejorarle la vida al vecino de a poco, con argumentos técnicos y realismo financiero.

 

Autor: admin