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Una nueva controversia salpica la gestión de Manuel Adorni tras la publicación de un artículo de Ari Lijalad, que revela detalles de un viaje familiar de descanso realizado por el funcionario al emblemático Hotel Llao Llao en San Carlos de Bariloche. Este episodio se suma a los antecedentes de viajes privados a destinos como Aruba y Punta del Este, incrementando los cuestionamientos sobre la consistencia entre el discurso de austeridad oficial y los gastos personales del Jefe de Gabinete.

Según la investigación, el viaje tuvo lugar entre el 20 y el 24 de junio de 2024, aprovechando el fin de semana largo por el Día de la Bandera. A pesar de que Adorni ha intentado mantener un perfil de consumo medido en sus declaraciones públicas, los registros de esta escapada familiar —confirmada por su entorno íntimo— contradicen su narrativa de "única escapada" a Uruguay.

El costo del descanso en números

El informe destaca el fuerte contraste entre los ingresos del funcionario y los valores del mercado turístico de lujo. Adorni se habría hospedado tres noches en una cabaña familiar; una reserva de esas características se estima hoy en unos 2.648 dólares.

Para ponerlo en perspectiva, en junio de 2024, Adorni percibía un sueldo cercano a los 3 millones de pesos. De acuerdo con la investigación, el costo total del alojamiento habría consumido la totalidad de sus ingresos mensuales de ese periodo, sin contar traslados ni consumos extras.

Gastos que "no cierran"

La publicación pone la lupa sobre los precios vigentes en el exclusivo hotel rionegrino para ilustrar el nivel de vida durante la estadía:

  • Gastronómicos: Un servicio de té con tortas promedia los $90.000 por persona.
  • Cenas: El valor promedio ronda los $130.000 por comensal.
  • Curiosidades: El costo de una sola empanada en el establecimiento alcanza los $20.000.

Contradicciones y dudas sobre el origen de los fondos

Este hallazgo profundiza las críticas hacia el funcionario, quien anteriormente había declarado que su única salida vacacional desde que asumió en el sector público había sido a Punta del Este en febrero de este año. La aparición de registros de viajes a Aruba y Bariloche deja al descubierto una serie de contradicciones en sus declaraciones sobre movilidad y gastos privados.

Al igual que ocurrió con la polémica por su vuelo privado a Uruguay, la investigación plantea interrogantes éticos y financieros: ¿Cómo puede un funcionario público financiar estancias de máximo lujo con su salario estatal, mientras el Gobierno promueve un ajuste económico severo para el resto de la sociedad? Hasta el momento, no ha habido una respuesta oficial que aclare el origen de los fondos utilizados para costear estas lujosas vacaciones familiares.

Autor: admin