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En una jornada de alta carga dramática y fuerte tensión política, el Concejo Municipal de Bariloche no logró reunir la mayoría especial de dos tercios de los votos necesaria (8 voluntades) para revertir los vetos aplicados por el intendente Walter Cortés. De esta manera, tanto la creación del Centro Municipal de Residencia para Personas Mayores como el pase a planta permanente de los trabajadores contratados quedaron definitivamente archivados, consolidando un contundente triunfo político y fiscal para el Ejecutivo local.

Ambas iniciativas sumaron idéntico resultado en el recinto: 6 votos a favor de la insistencia y 4 en contra. La postura del jefe comunal de blindar el presupuesto municipal y priorizar la obra pública por sobre nuevos gastos operativos fue respaldada por el bloque oficialista del PUL (Gerardo Del Río, María Coronado y Tomás Hercigonja) y por la edila Samanta Echenique (PRO/Cambia Río Negro).

Cruces por el quórum y la "estrategia" oficialista

El desenlace de los dos conflictos tuvo lugar este martes por la mañana tras un inicio escandaloso el día anterior. La sesión del lunes debió suspenderse por falta de quórum tras el retiro estratégico de los concejales del oficialismo, lo que obligó a convocar a una nueva sesión extraordinaria.

Desde la oposición denunciaron una "trampita sistemática" y una maniobra deliberada de la presidencia del cuerpo para ganar tiempo, enfriar el reclamo y desarticular la fuerte presencia de los trabajadores del sindicato municipal (Soyem) y de los vecinos en la barra del recinto. Por su parte, los defensores de los vetos argumentaron la necesidad de resguardar los fondos públicos, sosteniendo que la municipalidad no puede absorber estructuras que pongan en riesgo su funcionamiento.

Escenas de dolor por la residencia de adultos mayores

El debate por la Ordenanza N° 3573-CM-26, que buscaba fundar una residencia municipal para la tercera edad y contaba con el aval de más de mil firmas vecinales, cerró con momentos de extrema angustia.

Inmediatamente después de confirmarse que la oposición no llegaba a los 8 votos requeridos para rechazar el veto, un grupo de vecinas y adultos mayores que militan el proyecto desde hace años se recostaron sobre el piso del recinto en señal de impotencia y descontento, protagonizando la imagen más dramática de la jornada.

"Se trataba de garantizar un derecho humano básico para nuestros viejos, pero primó la mirada fiscalista", lamentaron desde los bloques opositores.

Blindaje fiscal ante el Soyem

Minutos más tarde, el Concejo repitió la votación para tratar la Ordenanza N° 3463-CM-24, que regulaba el pase a planta permanente de empleados contratados. La oposición y el gremio Soyem defendieron la norma argumentando que buscaba dar estabilidad laboral a personal operativo que ya cumple funciones en el municipio, rechazando que se tratara de un aumento masivo de la estructura estatal.

Sin embargo, el veto de Cortés también quedó firme bajo el argumento del Ejecutivo de que la estabilidad absoluta del estatuto actual —con licencias prolongadas y jornadas reducidas— condicionaría severamente las arcas municipales. Según el intendente, permitir que los salarios absorban el 80% de la recaudación implicaba un "saqueo" que paralizaría el plan de pavimentación e infraestructura planificado para la ciudad.

Con el archivo en tándem de estas dos normas clave, la gestión de Walter Cortés logró propinarle un duro golpe a la oposición legislativa y al principal sindicato gremial de la ciudad. Al blindar sus decisiones en el Deliberante, el intendente ratificó su autoridad absoluta sobre el control de la recaudación y dejó en claro las reglas de juego políticas para el resto del año.

Autor: admin